El miedo: mi aliado

Written on: August 6, 2017

In: Spirituality by Vero Benitez

el miedo mi aliado

¿Cuándo fue la última vez que tuviste miedo? ¿Cuándo fue la última vez que te sentiste paralizado por el miedo? ¿Cuándo fue la última vez que no hiciste algo que querías, por miedo?, ¿Cuándo te diste cuenta que seguís en esa relación, por miedo? ¿Cuantas cosas harías sin esa emoción… te lo preguntaste?

Yo sí. Pase por todos los tres niveles del miedo, el temor, la fobia y el ataque de pánico. El último nivel, fue mi último nivel. Cuando llegué a la instancia del ataque de pánico me di cuenta que mi cuerpo, mi mente, mi espíritu y todo, todo lo que soy gritaba a más no poder: ¡corre! ¡Salí! ¡Ándate! ¡Nos estas matando, nos están matando! Entonces, ¿qué es el miedo? ¿Nos quedamos en que solo es una emoción y que como tal no es necesario que la cataloguemos de buena o mala? El miedo, puede ser nuestro mejor aliado, nuestro mejor amigo. Hay distintos tipos de miedo, por un lado tenemos el miedo disfuncional, este miedo, nos angustia, nos paraliza, nos inhibe la existencia. Nos pierde en conversaciones que a nada llegan, se adueña de nosotros y no hacemos nada. El otro miedo, el que es nuestro amigo, es el miedo que nos está diciendo: flaca, esto no. Este tipo de miedo nos avisa, nos abraza, nos cuida y por sobre todas las cosas, nos permite elegir y cuando podemos elegir, somos libres. ¿Libres de qué? De todo lo que no nos permitimos ser. ¿Cómo nos damos cuenta de qué lado del miedo estamos parados?, primero que nada, sabiendo que esta emoción es una interpretación subjetiva y que como tal, puede ser cambiada. ¿Cómo? Poniendo en la balanza las amenazas versus los recursos que todos tenemos. Cada persona sobre esta tierra tiene la capacidad de reinterpretar el miedo y darse cuenta que por algo lo tenemos, el miedo avisa, hay que aprender a escuchar y si lo escuchas, date el permiso de no dudar de este aliado, de este gran amigo y facilitador de posibilidades.

¿Cuantos miedos han paralizado años de mi vida?  miedo a ser juzgada, a no poder, a que no me quieran, a que me engañen, a perderlo todo (¿qué es ese todo?), a las enfermedades, a no saber, a la falta de certeza, al cambio, el bendito cambio, tan ansiado y tan relegado, miedo a la soledad, a quedarme sola, a lo desconocido, ¡Pffff!

El día que nos decidimos a cambiar ese miedo paralizante por el miedo que nos permite elegir, ese día, revivimos y nos damos cuenta que los recursos siempre estuvieron ahí, que siempre los tuvimos. Podemos ver cuando el miedo nos dijo “ojo” y no le dimos importancia. Cuando podemos ver esto es cuando nos decimos: ¡yo decido sobre mi vida, yo le digo NO!  A este miedo paralizante. Le decimos basta y seguimos adelante.

¿¡Podemos decir que NO!? ¡SI! ¡UN SI, GIGANTE!

Si estas interesado en llevar a cabo una sesión de coaching ontológico mi email es: verobe777@hotmail.com